Antecedentes
Para hablar de la historia del control aéreo debemos remitirnos a Estados Unidos, a principios del siglo XX. Los primeros pilotos volaban tan solo mirando hacia el horizonte y los puntos de referencia en tierra. Esto tenía una seria desventaja, ya que las nubes a menudo obstaculizaban la visión del horizonte y de tierra firme. Archie William League (1907-1986), quien es reconocido como el primer controlador aéreo, el fue contratado por la ciudad para dirigir el creciente trafico en San Luis Lambert Field y su torre de control era una carretilla que usaba para cargar en el verano una sombrilla de playa, una silla, su almuerzo una libreta para anotaciones y un par de banderillas para dirigir los aviones.
La creciente demanda de fiabilidad en el transporte y en los servicios de vuelos de pasajeros llevó al desarrollo de instrumentación de vuelo, se comenzó con la introducción en 1921 de los faros rotatorios colocados entre Columbus y Daytona, Ohio a distancias de 80nm entre si los cuales eran visibles a los pilotos y giraban a intervalos de 10 segundos, esto hizo posible la implementación de la ruta durante las noches pero aun así esto no era suficiente.
El desarrollo de la radio fue de gran importancia para la aviación ya para la primera guerra se utilizaba en algunos aviones pudiendo comunicarse el piloto con personas en la tierra su primer uso fue para transmitir el estado meteorológico. Con el aumento del tráfico se hizo necesario algún tipo de control coordinado y fue entonces cuando nació el servicio de control aéreo.
El departamento de comercio de los estados unidos hizo construir 83 radiofaros que para 1932 estaban operables transmitiendo señales las cuales los pilotos podían seguir hasta su destino luego vinieron los NDB y los VOR.
El control aéreo se desenvolvía usando el tiempo como la base para el control. Cada aeronave tenía un preciso horario de despegue y tiempos de cruces fijos. Los aeroplanos que volaban por la misma ruta eran guiados usando figurillas de plástico movidas manualmente a lo largo de enormes mapas horizontales en las salas de ATC. A estos indicadores se les llamaba "shrimp boats" (barcos del camarón) y continúa siendo un soporte de emergencia en muchos centros de control hoy en día.
Con el desarrollo del radar en los inicios de los años 40 se logro un gran avance su primer uso fue militar y posteriormente seria aplicado en la aviación comercial. Este concepto fue la respuesta a un crítico suceso. En 1956, dos aviones de pasajeros, ambos volando bajo las reglas de vuelo de la época, chocaron sobre El Gran Cañón. Uno ascendía y el otro descendía. El Congreso mandó que se hiciese algo y se creó el ATC basado en radar. Con el control mediante radar, los controladores pueden manejar el vuelo de un avión y cumplir su premisa de seguridad básica: mantener la separación entre las aeronaves.
Evolución organizacional
Ya en los principios de la aviación, antes de la primera guerra mundial, algunos visionarios se dieron cuenta de que con la llegada del aeroplano una nueva dimensión en el transporte había nacido, la cual no podría ser confinada en límites territoriales de una sola nación.
Fue por esta razón que, por invitación de Francia, la primera conferencia importante con el fin de implementar un código internacional de aviación se llevó a cabo en París en 1910. A esta conferencia asistieron 18 estados Europeos y se dictaron un número de principios básicos para regir la aviación civil.
Durante la primera guerra mundial la aviación alcanzó avances significativos en términos técnicos, creando un ambiente completamente nuevo al fin de las hostilidades, especialmente en lo concerniente al transporte seguro y rápido de bienes y personas en largas distancias. Sin embargo, la guerra también mostró el siniestro potencial que tenía la aeronavegación; Por esto se hizo tan evidente que este nuevo medio de transporte requería una especial atención internacional.
Por razones obvias, el tratamiento de los asuntos de la aviación fue tema de discusión en la conferencia de Paz de Paris en 1919 y fue posteriormente confiado para su estudio a una comisión especial aeronáutica. Esta comisión tuvo sus orígenes en el comité Inter.-aliados de asuntos de aviaci ón creado en 1917. Al mismo tiempo empresas de aviación civil se creaban por toda Europa y Norteamérica, las cuales iniciaban ya operaciones internacionales. Cada uno de los países donde se desarrollaba el negocio de la aviación creaba de manera individual los mecanismos y organizaciones nacionales que regirían los asuntos del comercio aéreo. En los Estados Unidos de Norteamérica la Oficina de correos controlaba ya un sistema organizado de ayudas visuales para la navegación aérea, hasta la llegada del Buró de comercio aéreo.
Para asistir esta comisión, se acordó establecer un pequeño Secretariado permanente bajo la dirección de un secretario general. En diciembre de 1922 este secretariado inicia sus funciones con el Sr. Albert Roper de Francia como secretario general. Ten ía como base la ciudad de Paris, donde permaneció a todo lo largo de su existencia. Cabe resaltar que el Sr. Roper fue el primer secretario general de la OACI. Esto demuestra cierta continuidad, al menos en el aspecto organizacional.
Entre las dos guerras
Los años entre las dos guerras mundiales se caracterizaron por un avance continuo de la aviación civil, tanto en el aspecto técnico como en el comercial, aún cuando la aviación no se había abierto completamente a las masas, puesto que se mantenía como un medio exclusive de transporte. De todas maneras la búsqueda de tecnología que pudiera proveer de aeronaves que alcanzaran mayores velocidades, mayor confiabilidad y la cobertura de largas distancias era una tarea en que todas las naciones industrializadas estaban inmersas.
La segunda Guerra mundial no sólo resultó en horror y tragedias humanas, sino que también trajo consigo aportes significativos al mundo de la aviación.
Las posibilidades técnicas y operacionales del transporte aéreo eran incontables en un mundo que estaba en paz una nueva vez.
De hecho durante la 2da Guerra mundial por vez primera en el mundo se transportó por vía aérea un número significativo de personas y bienes sobre largas distancias, por lo que múltiples facilidades en tierra fueron desarrolladas para permitir que esta operación se realizara de una manera ordenada y rápida. Aquí es donde realmente comienza la organización de la navegación aérea que hoy conocemos.
Fue por esta razón que en 1943 los Estados Unidos de Norteamérica iniciaron estudios de la aviación civil en la posguerra, los cuales confirmaron, una vez más que el problema la organización de la aviación debía ser atacado de manera internacional.
Fundación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)
Como consecuencia de los estudios iniciados por los Estados Unidos y consultas subsecuentes entre los aliados de estos el gobierno de los Estados Unidos extendió una invitación a 55 estados o autoridades para asistir, en noviembre de 1944, a una conferencia internacional de aviación civil, que se llevaría a cabo en Chicago. A dicha conferencia asistieron 54 estados, y al final de la misma se creó de manera provisional la PICAO (provisional Internacional Civil Aviation Organization ).
Esta organización tenía como fin asegurar la cooperación internacional para conseguir el mayor grado posible de uniformidad en cuanto a las regulaciones y procedimientos de los asuntos de aviación civil internacional. Al mismo tiempo los acuerdos internacionales de Servicios de Tránsito Aéreo y servicios de transporte aéreo fueron firmados.
El aporte más significativo de la convención de Chicago fué en el aspecto técnico, ya que dejó los cimientos para una serie de regulaciones en lo concerniente a la seguridad de la navegación aérea.
Luego de la ratificación por los estados contratantes la PICAO pasó a convertirse, en abril de 1947, la OACI que hoy conocemos, con su sede en Montreal, Canadá.